¿Qué es la deslocalización de la producción?

Qué es la deslocalización en economía

Desde el inicio de la globalización en los años 70, la deslocalización de la fabricación a países con salarios bajos se ha convertido en un tema relevante para reducir costes. Las empresas pudieron reducir los costes laborales y mantenerse competitivas en un entorno de feroz rivalidad internacional. Sin embargo, las contrataciones en el extranjero han fracasado, porque no se previeron del todo los costes y riesgos reales de enviar trabajo al extranjero.

Si se suman los gastos generales suplementarios, la coordinación y la gestión de la mano de obra, la baja productividad y los problemas de calidad, así como los costes de transporte cada vez más elevados en la planta deslocalizada, los costes laborales unitarios – “el valor de la mano de obra necesaria para producir una unidad de un producto o un servicio” (Berger 2005, p. 119)- pueden igualar a los del país. La inestabilidad política, la insuficiente aplicación de la ley y el escaso desarrollo de las infraestructuras en el país de origen contribuyen a aumentar las ineficiencias. La realidad crucial para las empresas que fabrican en el extranjero son las condiciones cambiantes, en particular en lo que respecta a los salarios: En China, el crecimiento anual de los salarios reales entre 2001 y 2007 ha sido del 12,93% (Oficina Internacional del Trabajo 2008, p. 12) y un directivo intermedio formado en la industria del automóvil que hable inglés y mandarín, ganará más en Shanghai que en Wolfsburgo o Birmingham (De Meyer 2008).

Lee más  ¿Cómo se clasifican las empresas ejemplos?

Ventajas e inconvenientes de la deslocalización

La deslocalización es el traslado de un proceso empresarial de un país a otro, normalmente un proceso operativo, como la fabricación, o procesos de apoyo, como la contabilidad. Suele referirse a una empresa, aunque los gobiernos estatales también pueden emplear la deslocalización[1]. Más recientemente, se han deslocalizado servicios técnicos y administrativos.

La deslocalización y la externalización no se incluyen mutuamente: puede haber una sin la otra. Pueden estar entrelazados (offshore outsourcing), y pueden ser individualmente o conjuntamente, parcial o completamente invertidos, lo que implica términos como reshoring, inshoring e insourcing.

El menor coste y el aumento de la rentabilidad de las empresas suelen ser la motivación, los economistas lo llaman arbitraje laboral. Más recientemente, los incentivos de la deslocalización incluyen también el acceso a personal cualificado en el extranjero, en particular en profesiones técnicas, y la disminución del tiempo de comercialización[2].

Los puestos de trabajo se añaden en el país de destino que suministra los bienes o servicios y se restan en el país de mano de obra más cara[5]. El aumento de los costes de la red de seguridad de los desempleados puede ser absorbido por el gobierno (los contribuyentes) del país de alto coste o por la empresa que realiza la deslocalización. Europa experimentó menos deslocalización que Estados Unidos debido a las políticas que aplicaban más costes a las empresas y a las barreras culturales[6].

Países de deslocalización

Esta definición se centra en la decisión de contratación de una empresa: ¿debe producir los servicios internamente, contratarlos en el país o hacerlo en el extranjero? Los servicios importados pueden incluir un amplio abanico de funciones, como la programación informática, las nóminas y la contabilidad, y los centros de atención al cliente. Cuando una empresa sustituye los servicios que había producido internamente (o que había obtenido de un proveedor nacional) por servicios importados, se dice que esos servicios y los empleos nacionales asociados a ellos han sido “deslocalizados”. La deslocalización, sin embargo, también se ha utilizado (aunque con menos frecuencia) para describir el movimiento de la producción nacional (y los puestos de trabajo relacionados) hacia el exterior. En este caso, la definición no se centra en las importaciones de servicios del extranjero, sino en las empresas nacionales que invierten en el extranjero.El término “deslocalización” se utiliza a veces como sinónimo del término “externalización”. Sin embargo, la externalización significa adquirir servicios de una empresa externa (no afiliada) o de un proveedor deslocalizado. Por el contrario, una empresa puede obtener servicios offshore de una empresa extranjera no afiliada (externalización offshore) o invirtiendo en una filial extranjera (contratación interna offshore).

Lee más  ¿Qué es una adquisición?

Definición de la deslocalización

La deslocalización puede definirse como una práctica de procesamiento de operaciones empresariales de un país a otro, normalmente de países industrializados desarrollados a países menos desarrollados/en desarrollo, con el objetivo de reducir el coste de hacer negocios, disfrutar de ventajas fiscales y cumplir con normativas menos estrictas.

Esta ha sido una guía sobre Qué es la deslocalización y su definición. En esta guía se analizan los ejemplos de deslocalización, su evolución y sus causas, así como su importancia, sus ventajas y sus desventajas. Puede obtener más información en los siguientes artículos